La Patagonia argentina tiene tesoros escondidos de los que hay que comprobar que no se trata de algún artificio de la inteligencia artificial. En el sur de Neuquén —provincia que comparte con Chubut la preocupación actual por la emergencia ígnea—, se encuentra otra maravilla de esta vasta región geográfica. En este último tiempo, la zona fue amenazada por las imprudencias humanas y el clima desfavorecedor, con incendios forestales intencionados que pusieron en alerta a todo el corredor andino. En este contexto de fragilidad natural se destaca El Correntoso, en Villa La Angostura, un río muy pequeño que se ganó el título de uno de los más cortos del mundo.
Incendios en la Patagonia: aplican multas de hasta $6 millones por encender fogatas en zonas prohibidasEntre medio de dos gigantes masas de agua, El Correntoso se hace lugar. Aunque reducido y con apenas espacio para pasar, es el aspecto más destacado de una imagen aérea que se volvió tendencia en el último tiempo. Este curso es tan singular como fascinante: con una extensión de entre 200 y 300 metros de largo, obtuvo títulos internacionales por su brevedad, y en algunos casos fue considerado el primero más diminuto en la lista.
La singularidad de El Correntoso
El Correntoso tiene su “personalidad”. A diferencia de otros flujos de agua que fueron considerados como los más pequeños en el mundo (Río Roe, en Montana, EE.UU. con 61 metros, que obtuvo el título en el libro Guinness antes de que la categoría fuera disuelta), este no parece un simple arroyo. Con un cauce muy definido, un puente imponente y un flujo de agua muy potente, este es un auténtico “mini” río encajonado entre altos riscos.
Este río que une el lago Correntoso con el espectacular Nahuel Huapi, es uno de los trayectos más bellos y singulares del mundo, envuelto en un entorno andino de bosques exuberantes y aguas turquesas. A través de este corto curso de agua, el primer espejo de agua desagua en la cuenca del Nahuel Huapi.
El paisaje y la fauna que caracteriza a El Correntoso
Se caracteriza por sus aguas frías y cristalinas, y por la potencia y constancia de su caudal que se alimenta directamente del deshielo de la Cordillera de los Andes. Su curso rápido y su lecho rocoso lo convierten en un espectáculo visual y auditivo que llama la atención de los visitantes que pasan por allí.
Está atravesado de forma perpendicular por un puente que ofrece una vista privilegiada de su recorrido. Este paso es uno de los más conocidos de la localidad, ya que desde ahí se pueden obtener postales panorámicas que sintetizan a la perfección el carácter paradisíaco de este paraje patagónico. Es común ver truchas nadando a contracorriente, lo cual lo transforma en un espacio ideal para la pesca deportiva con devolución. El entorno está rodeado de vegetación nativa, con especies características de la región como lengas, coihues y arrayanes.
El río Correntoso es un emblema de Villa La Angostura. En la temporada alta lo visitan miles de turistas para sacar fotos, cruzar el puente o simplemente disfrutar de la extrema tranquilidad que brinda su entorno, una paz que solo se interrumpe por el incesante sonido del agua.
La función de este espectacular río
Dicho particular río cumple la función natural de trasladar un importante volumen de agua desde el lago Correntoso hacia el Nahuel Huapi. Este último es uno de los más icónicos del país y de los más grandes de la Patagonia. Forma parte del Parque Nacional y es un lugar propicio para la práctica de deportes náuticos como kayak, windsurf, navegación a vela y stand up paddle. Además, posee playas con miradores sorprendentes.
El lago Correntoso, en cambio, es bastante más chico y menos concurrido, lo que lo hace ideal para quienes buscan mayor tranquilidad. Sus aguas verdes y transparentes permiten bañarse en verano o practicar remo. Aquellos que no sean tan amigos de sumergirse pueden disfrutar de un picnic en sus costas, rodeadas por un marco natural inigualable.